Uno de Eugenio,
Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro…
- Nano, estoy leyendo un libro más interesante…
- ¿Si? ¿Cómo se titula?
- La Biblia
- ¿Y de qué va?
- Uf, es muy complicado y tú no lo entenderías
- ¿Por qué?
- Porque te conozco y no eres muy brillante de luces
- Explícate un poco más
- Mira, son cosas acaecidas antaño, igual que ahora salen en La Vanguardia o en El País, pues antes salían en la Biblia… Es la biografía del Señor… Mira, te voy a contar un capítulo para que te hagas una ligera idea… Iba el pueblo errante por el desierto…
- ¿Quién?
- ¿Ves como no estás al loro? Iba el pueblo hebreo por el desierto, perseguido por el faraón; al frente, el jefe, el caudillo, el “sacado del agua”…
- ¿Cómo que sacado del agua?
- Sí, coñ.., ¡Moisés!, en hebreo “sacado del agua”. Y en esto que llegan a un Mar Rojo, y los hebreos le dicen a Moisés, ¿jefe, ahora qué vamos a hacer, tiramos a la izquierda o a la derecha? Nada, el Moisés les dice ¡ahora vamos a atravesar el mar! En eso que Moisés llama a unos topógrafos, empiezan a tomar medidas del terreno y, cuando lo tienen todo bien calculado, llaman a los dinamiteros. Dinamitan el mar. Se separan las aguas y entonces llaman a los pontoneros. Construyen un puente, y el pueblo errante, el pueblo hebreo atraviesa el mar.
Y dice el amigo
- Oye, perdona, pero yo esto no me lo creo.
- ¿Que no te lo crees? ¡Pues si te lo cuento como viene en el libro, nano…!
