
Simbad
Por no hablar de la escuela de vela "transportes de veleros Martin"

ahí se forjó toda una generación de navegantes todo terreno; mira que agudizabas el ingenio para salir con vida de esas travesías.
Dos transportes de esos y estabas preparado para la vuelta al mundo, en solitario, sin escalas y sin esperanzas.

Precisamente me he acordado de él, porque le estaba dedicando una entrada en el blog, en relación con uno de esos barcazos que traíamos de Francia.
Ahora, con las gafas google, como dice el Capitán Merluza, va a estar todo superado. No hará falta nada, ni prácticas, ni meteo, ni si me apuras, navegar; podrás llamar a SM con un pestañeo.

