No soy experto en vinos, pero creo que el mejor destino de una botella de vino a bordo, sobretodo si es un buen vino, es consumirla cuanto antes.
No tiene mayor sentido el que en bodega el vino se mantenga en lugares a temperatura constante, generalmente oscuros,con la botella plana y quieta... y luego, para "agradecer" tantos cuidados, las sometamos al contínuo bailoteo, a las intensísimas temperaturas de un barco cerrado en verano y al nada desdeñable frío de los inviernos...
Si ésa fuera la receta de un buen caldo ,las bodegas estarían en gabarras, y no me consta que sea el caso.
A mi criterio lo mejor es embarcar lo que vayas a consumir y volver a puerto con las botellas en la bolsa de los envases a desechar.
Antes de consumirlas, mínimamente trincadas entre otros productos en cualquier armario, no creo que hayan de plantear el menor problema.
Saludos
