A las buenas tardes, cofrades.
Ayer salí a probar nuevamente la auxiliar y me pasó algo por primera vez en
mi vida de navegante. Os lo cuento, a ver si habéis tenido alguna experiencia
similar. El tema es como sigue:
Desembarco con mi neumática de 10" y me voy dar una vuelta; antes de volver
al barco, decido tomar algo en un puerto cercano. Me voy a un pantalán y
amarro la barquita (por cierto, el puerto con menos de un 50% de ocupación).
Antes de ir al bar y pedir el refrigerio, me acerco a un marinero, para advertirle
de que he dejado la semirrigida unos minutos en el punto "X".
Hasta aquí todo normal. La respuesta que he recibido siempre, si el barco no
estorba (que no estorbaba para nada), es de "OK, estese un rato y luego se
marcha". Pero para sorpresa mía, me dice que le tengo que dejar la documen-
tación del barco, el seguro, etc... para hacer la "entrada de cortesía". Le re-
cuerdo que voy en una neumática y que no llevo nada encima; que solo quiero
tomar algo, porque tengo sed y me marcho. Se lo dice al de la oficina y tres
cuartos de los mismo. Como quiera que no tengo ganas de escuchar a nadie,
me di media vuelta y me volví por donde mismo vine.
He entrado en multitud de ocasiones, en distintos puertos con el cata, donde
me han dejado recalar por unas horas, sin pedirme la más mínima documentación.
No digo ya con la auxiliar; que aún han sido más. Para tomar algo, para ir a
comprar, para hacer cualquier gestión... y jamás me han pedido los papeles.
Ya me contaréis algo, haber si se me quita la cara de tonto que se me ha
quedado.
Salud y
