Nunca me alegraré de que un cofrade se aleje de la Taberna por recibir improperios o desconsideraciones de otros cofrades (piratas somos, al fin y al cabo)...
Pero menos que nunca en este caso, pues casi siempre me han parecido las intervenciones de Malamar atinadas, certeras y sugerentes (más por lo que callaba que por lo que decía)...
Por tanto, y respetando siempre que a nadie puede mantenerse en parte alguna en contra de su voluntad, le pediría que hiciera mérito de la máxima ignaciana:
"en tiempo de tribulación no hacer mudanza". (De san Ignacio de Loyola, burros).
