Que relato más bonito. Parece como si volviera a ver a los delfines saltando en la proa.... Sigue, sigue contando.
Gracias Nabel por la oportunidad que nos has brindado de vivir una bonita experiencia.
Estamos esperando impacientes la próxima entrega.
Ronda para todos. Con tapa. Y un asiático para los que trasnochen.
