Salud colegas,

finalmente a llegado el momento de quitar el pistón travado.
Por cierto, olvidaba referir que antes había empujado un pistón y el otro para detectar cual era el pocho.
Era el de popa (mas cerca del inversor)
El expediente no podría ser mas rudimentario: apoyar el cabo de un martillo sobre la parte de abajo del pistón (que aloja el perno que lo conecta a la biela), y darle de hostias hasta que comience a moverse hacia arriba.
Por la resistencia que ofreció me he dado cuenta que estaba MUYYYY trabado. Vean el aspecto que gastaba el bribón cuando al cabo de muchas hostias se avino a abandonar su guarida.
En las próximas entregas veremos los daños al piston y sus aros y lo mas importante: a la camisa.