Como ya se ha comentado en otros hilos, prescindir del carro no es sólo un guiño a la comodidad en plan crucero. Muchos monotipos de regatas no lo llevan, sustituyéndolo por una pata de gallo regulable o fija. Desde luego, es mejor solución que anclar la mayor a un cáncamo en el suelo de la bañera, tan habitual en esloras comedidas e incluso en barcos más grandes, un sistema barato que acrecienta el efecto trapa de la escota, cerrando demasiado la baluma cuando se quiere ceñir. La pata de gallo trasera mejora este defecto. A continuación unos ejemplos (Esse 750, Melges 20, Bavaria B One y Seascape 18).
