Yo lo que haría después de cambiar las pilas sería guardar las viejas y meterlas al saco de abandono del barco. Esas pilas, sobre todo las caducadas según normas de la DGMM están en perfecto estado de uso, y su cambio es muy fácil incluso en condiciones no muy buenas. Evidentemente es una de las cosas que jamás van a ocurrir, pero si ocurre, puede ser de vital importancia.
Estás en la balsa a la deriva. La radiobaliza ha agotado las pilas. No tienes otra cosa mejor que hacer y da la casualidad de que el mar no está muy movido, pues quitas cuatro tornillos (el destornillador pegado con cinta a la pila) y quitando dos faston pequeños las cambias. Ya tienes 8, 6, 4 o 2 horas de emisión que pueden marcar la diferencia. Y al que se le ocurra que en vez de unas desechadas podrían ser unas nuevas, pues ¡mongolito de oro para él!
Si eres manitas seguro que puedes encontrar otros usos, esas pilas pesan muy poco y guardan mucha energía, pero eso es para nota, nota. Y sobre todo hay que llevarlo preparado. Recomendable sobre todo para travesías del Pacífico.
Bueno, después de este ¿desvarío? unas

para digerirlo mejor.