De lo que se trataba era de venderlo por un montón de millones y una vez vendido de que vuelvan a gastar otro montón en uno nuevo.
No hay más.
Todo la parafernalia que rodea a este y otros circos no es más que eso que dijo el Cesar de Roma: "para mantener a la gente quietecita pan y circo", y ahora ni siquiera pan.
