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Piratilla
 
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Predeterminado Re: Nos Vamos A Cruzar El Charco


YAVILA, más cerca de casa...
Fecha:03 de Junio del 2014
Hora: 20:50
Latitud : 36º 30'N
Longitud: 07º 04'W
Rumbo :112º
Velocidad barco: 7 nudos.
Velocidad viento y dirección: 10 a 15 nudos del W.
Velocidad viento para esta noche del 03 a 04 de Junio: 5 a 10 nudos del NW.
Velocidad viento para mañana día 04 de Junio: 5 a 10 nudos del W.
Previsión para el día 05 de Junio: calmas...
Distancia a punta Tarifa: 75 millas.
Rumbo directo a punta Tarifa: 112º

Estimados cofrades y seguidores de los Yavileros: Pedro, Juan, Pepe, Nacho y Toni... nuestros amigos se encuentran bien, francamente bien y se disponen a encarar Punta Tarifa en aproximadamente 10 horas de navegación con un viento de 5 a 10 nudos del NW; desde P. Tarifa arrumbarán Gibraltar a un rumbo de 64º y a una distancia de 15 millas.
Entrarán en el mar Mediterráneo (nombre del latín "Medi Terraneum" mar en el medio de las tierras; los árabes "mar intermedio", los turcos "mar blanco" en oposición al mar negro y los egipcios le llaman "el gran verde") aguas conocidas por nuestros barbudos y éstos se encuentran más cerca de casa, después de tantos días está muy bien volver al hogar...
Recordemos que el día 5 tendrán calmas y por consiguiente pondrán en marcha los motores(el motor de babor y el de estribor se alternarán) lo que llamamos navegación con el "chucu chucu"...y avanzarán a una velocidad de 5 nudos aproximadamente.

A 1400 millas en el centro del océano Atlántico se formó una baja inesperada, y allí estaba el bucanero Yavila con sus corsarios pertrechados para la batalla con el oleaje enorme y con vientos que bufaban, silbaban y atravesaban los obenques y toda la arboladura del galeón. Eran tan grandes las olas que por la noche daban un efecto de sombra sobre el barco y éstas no tenían muy buenas intenciones ya que golpeaban repetida y brutalmente sobre el casco el Yavila. Te vistes con tus mejores galas para la ocasión, ropa de abrigo, ropa impermeable, gorro, guantes, calzado adecuado, etc...y sobre todo el arnés de seguridad. Sobre las 4 de la tarde observas que las olas se hacen grandes, mejor dicho muy grandes, pero intuimos que sólo era el comienzo de formación y que más tarde se mostrarían en todo su esplendor, cosa que no tardó en aparecer. La noche es la prueba definitiva, parece que todo tiene que ocurrir por la noche. Las olas dieron su cara verdadera y no eran tan grandes como esperábamos, eran bestialmente unos muros infranqueables( eso me parecía a mí a priori) pero el Yavila que es un tanque las surfeó con habilidad.
Los golpes en el casco se escuchaban sin parar y las vibraciones hacían que tuvieras un hormigueo en toda tu columna vertebral; allí estábamos nosotros en el medio de aquella batalla de agua salada y vientos enfurecidos, no había otra, no tienes a donde ir, es lo que hay...por tu mente pasan pensamientos de todo tipo y es la prueba definitiva que tienes que pasar para hacer tu primera muesca tormentosa como bucanero, son momentos difíciles que una vez superados hacen que ames todavía más a la mar. Toda una contradicción, momentos malos que hacen que ames, pero es así, la mar es lo que tiene, piensas que no te vuelve a pillar en otra y resulta que en cuanto puedes te enrolas de nuevo sin muy bien saber por qué.
Allí estábamos los tres, Pedro, V. y L. sobrellevando la situación. Fuerza 8 y aumentando...¡ cómo silva el viento! el catamarán volaba sobre el agua y el piloto automático dejó de ayudarnos para ponernos en jaque. Mi compañeros con gran experiencia supieron hacerse con la situación. Pedro un magnífico navegante y con muchas millas, V. un todo terreno con experiencia en regatas, y yo...
El piloto automático nos dejo solos, tuvimos que ponernos a la rueda. Pedro bajó al camarote a descansar después de su turno y V. yo nos hicimos con el timón. La proa estaba loca, el agua llegaba hasta el infinito y la Génova con dos rizos crujía, era todo un espectáculo. En un momento dado sobre las 4 de la madrugada observo que el genaker, el cual estaba recogido, comienza a desenrollarse y a tomar forma de globo, al principio muy poco pero en unos instantes de gran tamaño. Le digo a mi compañero V...¡ la vela se está rompiendo! a grito pelado en un infierno de ruidos y éste con rapidez me dice...¡ baja y llama a Pedro, que suba rápido...! Yo con el barco moviéndose alegremente me dirijo bajando al camarote de Pedro y con contundencia le doy un toque en el pié y le chillo...¡ Pedro sube que tenemos problemas...! Éste de un salto se vistió y apareció en cubierta en un abrir y cerrar de ojos.
El genaker por entoces ya iba a lo suyo, se había desenrrollado completamente, ondeaba libremente con unos fuertes vientos y con en peligro que eso suponía para la seguridad del Yavila y sus tripulantes. Parecía, el genaker, una enorme mancha blanca en la negra noche...teníamos problemas y lo sabíamos...la escota por allí, el genaker por allá, el Yavila aguantando muros de agua negra oceánica y las tres almas luchando con todo aquello; el viento no paraba y amenazaba con ser más violento si nos poníamos tontos.
Pedro intentó hacerse con la escota "voladora" y V. le ayudaba. El genaker se soltó, cayó al agua embravecida y se coló debajo del casco...¡ lo que faltaba...!
Esto es peligrosísimo, puede engancharse en cualquiera de los timones y hacernos una fiesta. Mis compañeros me dicen que tome el timón y mantenga el 210º, la proa estaba loca y no obedecía, el agua quiso mojarnos y estaba fría y pulverizada por el viento, éste atravesaba nuestras cuerpos, nunca lo he sentido con tanta furia, parecía enojado con nosotros. Clavé mis dedos húmedos y tiritantes en el frío acero de la rueda. Mis ojos se clavaron en la pantalla de rumbo, creo que con la forma en que la miré, llegué a perforarla.
Entretanto mis dos compis, intentaban sacar la vela del agua.
El corsario V. ayudado por Pedro, y con una fuerza extraterrestre sacó el genaker mojado del agua oceánica y lo colocó sobre la cubierta del Yavila. Lo maniataron y le dieron cobijo en el camarote de marinería en proa.

El viento se suavizó ligeramente y lo suficiente para que el piloto automático despertara y se pusiera a trabajar, dejándonos bajar a los mandos interiores del barco y permitiéndonos hacer turnos de sueño y guardias para lo que restaba de la movidita noche.

Al día siguiente, se hicieron las correspondientes reparaciones pues el pirata Pedro, lleva en el Yavila todo tipo de repuestos y herramientas para dar y tomar; también V. es un manitas de aquellos al que todos nos gusta llevar a bordo.

La mar te permite superar momentos difíciles y por eso se le ama más y más.
Estos momentos te hacen más fuerte y mejor pirata. ¡Cómo engancha la mar...! ...¡qué tendrá que nos envenena tanto...!

Cuidaros mucho amigos del Yavila.
El Mediterráneo os acaricia...
Volved a casa pronto...

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2 Cofrades agradecieron a laondina este mensaje:
forner82 (04-06-2014), SputnikII (05-06-2014)