Este oficio es como siempre me decía el patrón la última carta de la baraja, apenas duermes, los horarios simplemente no existen, además al llegar a tierra hay que hacer, arreglar, recomponer, limpiar los aparejos o simplemente listarlos para llevarlos al día siguiente.
Siempre estás enfaenado haces de mecanico, pues no te puedes permitir pagar a uno más que por lo indispensable, de carpintero, de fontanero, inventor...
En invierno pasas frio, pero no es un frio de cuando sales del Corte Inglés y dices: ostia que frio hace ¿no?, es un frio que se te mete muy dentro y durante muchas horas, un frio que ninguna ducha caliente puede sacar y que con los años te va consumiendo, encorvando como los temporales hacen con un viejo e indomable árbol que poco a poco van doblegando.
El calor es horrible y aunque no son muchos los días por estos lares cuando aprieta la ropa de aguas te come, te coce en vida, sudas por cada poro.
Son extremos, todo en mi vida son lados opuestos, o no dejo de faenar y clamo por un día libre pues ni domingo descansas o en invierno pides a la virgencita te deje ir un día para sacar para pagar la cuota de la seguridad social.
Me he puesto de rodillas impotente viendo como el motor se me había quemado,acababa de empezar apenas llebava un año, había invertido todos mis ahorros, todas mis ilusiones y en un momento plofff... mientras me remolcaban a puerto me volvía loco mirando el motor con él se quemaban todas mis ilusiones, todos mis sueños pequeños, humildes pero tan validos como los más grandes para mí, nunca nadie de mi familia me ha visto derramar una lagrima pero os confesaré sin ninguna vergüenza que ese día llore amargamente,allí de rodillas sobre la cubierta del chiquitín a solas.
Una de las peores cosas que puedes hacerle a un hombre es quitarle sus sueños, sus ilusiones.
Al final resulto quedarse en nada apague el motor a tiempo, el calderín aun estaba lleno de agua, no había pasado nada, solo aviso a navegantes.
Solo sin un barco a la vista, ni una gaviota solo corría una ligera brisa y el mar plato que brillaba bajo un sol de justicia, un día aburrido en el que no contaba pescar nada pues las aguas estaban demasiado claras para pescar a ese oficio y un enorme blancallo que subía del fondo me saco de mi sopor mental, casi no cabía el pescado en cubierta me daba por las rodillas y seguía subiendo enormes, brillantes, saltando llenos de vida el corazón se me salia del pecho, los ojos como platos y comience a gritar de alegría allí en medio de la nada solo para mis oídos, era felicidad pura y no solo por el dinero que aquellos peces me reportarían, era la consecución de un cúmulo de cosas,de mil comentarios que si te va a ir mal, que si en dos días todo al garete, que si no vas a dar trabajado, que si no te vas a acostumbrar,....malditos que si.....
Dedicarse a esto es como ir en una noria arriba y abajo, arriba y abajo, he estado asta seis meses casi sin poder salir al mar.
He visto morir a un compañero a escasos cien metros de mí sin poder hacer nada y he vivido los momentos más amables y deliciosos de mi vida.
Acabas aceptándola y no solo eso acabas no cambiándola por nada.
Son cosas que no comentas a nadie, que no importan a nadie a quien se lo vas a contar????, hablas de futbol, del tiempo, de lo que ha salido en el periodico pero no desnudas tu corazón como lo haces aquí, ¿por qué?,decírmelo vosotros porque yo os juro que no lo sé.
Nunca había entrado en un foro antes de este y en este estoy por pura casualidad.
He descubierto la buena gente que se esconde detrás de las frías teclas,detrás de esas blancas velas que siempre me quedo mirando cuando entran o salen de la ría, he descubierto que somos muchísimo más iguales de lo que nos creemos, salvo raras excepciones que haberlas hailas.
En fin... supongo que me lo ponéis muy, muy fácil, gracias por estos más de tres años de felicidad mental.
