Adios, Pitufo.
Perdóname, por favor.
No he sabido hacerlo... no he podido, siempre me superabas.
Te pido mil veces perdón.
Tengo el derrotero que me prestaste
a lo mejor sabías que no me lo ibas a pedir de nuevo.
Cada vez que paso por la cardinal delante de tu casa, me acuerdo de tí.
Era Norte, tú tenías razón. Norte.
Adiós.
Rog