Originalmente publicado por MarVier
VA DE LADRILLO, AVISO.
A las buenas noches de parte de los sufridores del Maiti.
Era nuestra primera regata nocturna y, sinceramente, pese a todas las adversidades (niebla, frio, encalmadas, rumbos imposibles y desespero por ver que no llegábamos), la disfrutamos como nadie. La almiranta incluida, que ya tiene mérito lo suyo.
De salida (detrás de los grandes por aquello de no molestar), bordo de mar, y a buscar viento. La estrategia, dado que en tierra estaba anunciada una lotería entre terrales y encalmadas, ir a buscar viento franco mar adentro que nos permitiera navegar lo más paralelos a la costa posible. Por lo menos eso decía el parte…… ilusos!!!!
De entrada bien, siguiendo al Metis en el bordo de mar sin distanciarnos mucho hasta que, sin motivo aparente, se nos largó y lo perdimos de vista. Empezaba a entrar la niebla. En la cena nos confesó el “truco”….. se llama “Código 0” llevado con maestría …. Acabáramos!!! Haberlo dicho antes, pues nos quedamos con un fustre que para qué.
A partir de ahí, lo mismo que a los que optaron por ir por tierra. Encalmadas fantasmagóricas, con una niebla que no permitía ver a un barco que estaba sólo a 50 m según el radar, y bordo tras bordo buscando sacarle ½ Knt al barco. La anécdota: descubrir que intentando hacer andar al barco, el bordo nos enviaba a Barcelona!!!
Noche larga y fría, sin acercarnos a la costa, sin ver nada y pendientes del radar en todo momento. Agotador. Ya de amanecida, cerca de Lloret, a nosotros también se nos apareció el mercante a menos de 200m. Habíamos apagado el radar por ir muy bajos de baterías!!!
Varios cruces muy disputados con otros barcos, y vuelta a buscar viento lejos de la costa, para finalmente salir de la niebla ya por encima de Les Fomigues. Y aquí la sorpresa y la anécdota de la regata que, lamentablemente, todos pudisteis oír. Decir que fue fruto de nuestra inexperiencia y de la falta de comunicación con los demás barcos en toda la noche. Desconocíamos como les había ido a los demás. Me explico:
Salimos de la niebla como digo enfilando Llafranc y..…Oh!! No hay ni un barco a la vista. Nuestra duda: con el despiste que nos caracteriza, seguro que el Comité ha acortado la regata por las encalmadas y teníamos que haber dado la vuelta en la Llosa de Palamós.
La almiranta dixit: “llama al Comité y confírmalo”.. y un servidor que llama y nos dicen que la regata sigue sin alteraciones, y este patrón que contesta, haciendo gala de su inexperiencia…”gracias, debe ser que vamos últimos y por eso no vemos ningún barco”. …. Leñe!!! Que era lo más lógico dadas nuestras limitaciones en regata!
Pero, oh!, en cuestión de 5 minutos, salen de la niebla por detrás nuestro el Nara, LLamp, Lulumarlu y otros varios sin identificar, que vienen a por nosotros como posesos. Dónde leches estaban? Esto pasa por no llevar el radar en marcha y fiarnos de lo poco que veíamos.
A partir de ahí (hay que ver cómo ciñe y anda el Nara con su lencería extrafina) nuevamente bordos intentando remontar el cabo de Bagur, en divertida competencia con nuestros amigos/rivales, hasta quedar casi parados a una milla del cabo y a 6 de Les Medes. Los cálculos eran fáciles, imposible remontar y volver en tiempo a Port d’Aro. No llegábamos ni a cenar, y eso si que no se perdona.
Resultado, Comité, Comité, Comité para Maiti: estamos “surand”, nos retiramos. Toda una lástima pues junto con el Nara no íbamos mal colocados. Otra vez será.
Lo demás ya lo conocemos todos. Arribada a puerto extenuados, ducha, una hora traspuesto y a cenar y contar las batallitas de la regata, a cuál más interesante. De todo se aprende.
Vaya por delante nuestro agradecimiento a todos los participantes y en especial a los organizadores, boyeros, jurados, puertos de acogida y demás locos por el mar. Su dedicación por promover estos saros es envidiable y no nos cabe la menor duda de que si a nosotros nos supo mal no poder completar la regata, peor les supo a ellos ver que no se dieron las condiciones necesarias para que todos disfrutáramos de aquello en lo que ellos habían puesto toda su ilusión.
Gracias de verdad.
Nos vemos en la próxima, que para nosotros será la Lluna Plena.
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