Los tratados de doble nacionalidad suelen incluir cláusulas que determinan que no se ejercen las dos nacionalidades a la vez. Se opta formalmente por el ejercicio de una de las dos, y para poder ejercer la otra, el titular tiene que notificarlo a la Administración competente de la nacionalidad que está ejerciendo, que lo pondrá en conocimiento de la otra.
Es habitual que los titulares de doble nacionalidad no cumplan este requisito y utilicen los dos pasaportes en función de su interés. Muchas veces solo por no hacer cola como extranjero en el aeropuerto. Pero esto ocurre porque los controles son escasos. Pero la Aduana sí que lo tiene claro, y algunos han tenido que pagar bastante dinero por introducir mercancías en el país como si fuesen nacionales residentes, cuando en realidad son no residentes.
