Es evidente que somos, como todas especies que viven en la tierra, supervivientes de una lucha feroz a lo largo de millones de años; a mi modesto entender, dificilmente podemos entender mucho del sentido de todo esto con un cerebro producto de una evolución para sobrevivir no sólo a esa lucha feroz, sino a las condiciones tan singulares de vivir en el fondo de un océano de aire a 1 kg por cm 2 de presión, en una minúscula roca que da vueltas a más de 30 km por segundo a una bola de fuego, en el rincón de una galaxia perdida en el rincón del universo...no sé, a mi me gustó mucho "El gen egoísta" de Richard Dawkins...supongo que eso es agnosticismo.
y si no, siempre nos quedará la navegacíón y Mozart (y el whiskey irlandés)


