Yo creo que en la vida hay cosas que se pueden compartir y cosas que no, o al menos que es muy difícil. Y la diferencia es simplemente los sentimientos que te provoca "el elemento compartido" (sea persona, animal o cosa).
Basta con ver lo difícil que es compartir un hijo en parejas separadas, o un perro, o tu pareja, o para la mayoría tu propia casa. Basta con oir o leer a la mayoría de armadores hablando de su barco que, no nos olvidemos, tiene siempre un nombre, a diferencia de por ejemplo un coche.

