Me ha encantado tu exposición.
Y es una pena porque enseguida nos liaremos (yo el primero) a decir cosas como que "la historia es de los vencedores" o que "la religión es la salsa de la historia"... etc...
Me viene la vena de coincidir contigo desde que - en un colegio de curas - hice una tesis con 17 años sobre la estafa de los evangelios y el Concilio de Nicea (donde los actuales 4 evangelios quedaron en el altar tras la misteriosa y sagrada caída de los que entonces pasaron a llamarse Apócrifos).
Estoy un poco hasta esas cositas que apenas sé ya para que se usan pero ahí están, de que las Comunidades Autónomas (actuales "vencedoras") revisen la historia de España según les conviene, no para destacar lo propio, sino para subrayar y poner en negrita lo que interesa, según el color del momento. Esto se une a una selección endogámica y xenófoba de personal escriba y culilamiente que convierte en dogma impreso los detalles más sutiles de lo local, olvidando deliberadamente que tal o cual gilipollez municipal y regional se pudo llevar a cabo por el sacrificio de tantos y tantos compatriotas nada cercanos. Eso cuando no se pone en duda el trabajo bien hecho de quienes se alejan de estos localismos embrutecedores y apuestan por una nacionalidad e internacionalidad, que son presicamente los que luchan contra la globalización y a favor de la mundialización.
Globalización = economía = Producir barato explotando miserables para explotar cobrando caro a los pudientes.
Mundialización = educación en una conciencia de humanidad universal, derechos universales, igualdad de razas y de derechos en una diversidad de culturas enriquecedora.... y tal y tal, que me empiezo a pasar

.
Bueno, me encantó la lectura de esto:

Colección RTVE "La Conquista de la Tierra", número 56
Capítulo 1: Los primeros conquistadores. Donde se cuenta que los últimos que llegaron a américa fueron Colón y sus secuaces, y Vasco da Gama la única novedad que aporta a la circunnavegación de África es que lo contó.
Ustedes disculpen si me he calentado.
Ustedes disculpen. Sí. Me he calentado.
