Una ronda
Tal vez yo pueda parecer un bicho raro para algunos, pero siempre me han gustado los exámenes y las inspecciones policiales. Te mantienen alerta. te informan de tus deficiencias y te libran de los indeseables que pasan de las normas y que, tarde o temprano te harán víctima de sus borracheras, su inpericia o su negligencia. Si el precio que tenemos que pagar son la pérdida de algunos minutos, o hasta oir algún regañón, siempre podremos resarcirnos cacareando sobre su "mala educación" y sus "multas para arrecaudar dinero".
Sobre tener o no la potestad de subir a bordo, A mí me dijo un día un tripulante que era funcionario de Aduanas que ellos solo subían a bordo con el permiso del armador o patrón, pero que si este se lo denegaba, les era facil conseguir un mandato judicial y que la inspección sería entonces "a fondo", como se puede imaginar.