

Tres hurras por la organización y todos los que participaron en la operación, asistiendo o rescatando a los piraguistas.
Y un fuerte abucheo por no decir otra cosa para el responsable de la golondrina que ni en una situación como esa supo aparcar el interés. Ojalá no se vea en alguna parecida!-
Precisamente la semana pasada estuve en Palma caminando entre Sant Elm y el antiguo monasterio Trapense con la Dragonera al fondo y la mar como un plato. El taxista que nos llevó al aeropuerto nos habló entusiasmado de que iba a participar en la vuelta a la Dragonera con su piragua. Espero que le haya ido bien.
Salud y mejores vientos
