Las orzas no se caen, así sin más, esa no es la cuestión
nuestros veleros están magníficamente diseñados para regatas de club, están muy bien diseñados para maniobrar en un puerto estrecho, y están muy bien diseñados para veranear en Ibiza
La cuestión es que el arraigo de la orza de un velero
fatigado
tal vez no ha aguantado una voltereta o un
knockdown en un temporal
Que por cierto en ese mismo temporal un velero de aluminio muy mangudo volcó
y tardó tanto tiempo en adrizarse que se inundó
y se salvaron de gracias a un pesquero español: