No dudo en absoluto de la muy amplia cultura de algunos Cofrades de esa Taberna dedicados a los más diversos menesteres, pero no deja de sorprenderme también el aplomo con el que se sienta criterio acerca de los graves defectos y escandalosas carencias supuestas en modelos de extensas series, salidos de grandes astilleros, y de la mano de reconocidísimos diseñadores y Arquitectos náuticos que, a tenor de algunos comentarios leídos, como si no existieran.
Me cuesta creer que a la hora de diseñar el arraigo de una orza, de calcular los esfuerzos del mástil en la fogonadura, tensión de la jarcia, anclaje de la pala de timón... se actúe al azar y sin calcular un amplio margen de seguridad y eligiendo aquéllas soluciones que puedan optimizar resistencia, rendimiento y todos los parámetros a contemplar en un proyecto, que no son pocos.
Nadie duda de la probada calidad de los aviones comerciales de los principales constructores, ni del minucioso control de mantenimiento al que se hallan sometidos, y aún así, hay accidentes, afortunadamente pocos, y no por ello nos atrevemos a sentar criterio, desde una mera afición, sobre los defectos e inadecuación de las soluciones técnicas empleadas.
Quizás echo a faltar una reflexión acerca de que el Atlántico es mucho Atlántico, de que la fuerza de la naturaleza enfurecida, es mucha fuerza, que un 40" de crucero es muy poco barco en determinadas circunstancias, y que la resistencia humana, ante muchas horas de duro castigo es bien poca... y que desgraciadamente estamos ante un accidente más de los que se producen y seguirán produciéndose en el futuro ante un reto de la envergadura de lanzarse a correr miles de millas en un inmenso mar en el que te pueden ocurrir muchas cosas, sin que por ello haya que meter el miedo en el cuerpo a los satisfechos propietarios de modelos de calidad probada y sobrada para el uso al que se hallan destinados.
Personalmente veo más factible sufrir una avería castigando al barco pasado de trapo, corrigiendo innecesarias orzadas, sufriendo violentas vibraciones en el aparejo con gualdrapeos evitables...que no que se caiga la orza, salvo que el barco lleve el castigo de varios golpes serios sin reparar, o de un mantenimiento nulo o deficiente.
Doy por todo ello un voto de confianza a los grandes Astilleros, y a los Arquitectos de reconocido prestigio que para ellos aceptan lanzar un modelo de amplia difusión, máxime cuando existen precedentes de llamada a sus clientes a solucionar, sin cargo, algún defecto detectado.
Saludos cordiales

