Re: Timón De Fortuna
....º Entro en el hilo, pues tengo el recuerdo de una aventura de mis primeros tiempos en un pequeño velero de 5,60 m. de eslora con timón a popa, que al desatarse una furiosa tormenta, nos obligó a virar buscando volver a lugar seguro, encontrándonos entonces de popa a esa violenta embestida de los vientos, que en nuestra zona son muy fuertes. Al tiempo de trabajar con el oleaje, sobre la popa y por consiguiente sobre el timón, terminó después de un tiempo por desgajarnos el herraje superior del mismo, al que tratamos de reparar de emergencia con un sistemas de cabos enlazados.., pero al tiempo de esta precaria reparación se nos partió el herraje inferior..,con lo que casi estuvimos a punto de perder el propio timón que tenía buen peso y contextura, pudiendo a duras penas izarlo a bordo. Entonces, después y gracias a que no cundió el pánico entre los tres tripulantes que fuimos a bordo, la primera apreciación que tuvimos era que pese al sube y baja del encrespado mar, nuestra situación no parecía ser peligrosa, pues nuestro barco era un corcho flotando en el mar, con nosotros tranquilamente sentados en el cockpit apreciando la situación.
Entonces ya tranquilos pudimos empezar a tratar de aplicar los conocimientos teóricos para poder dirigir nuestro velerito, llevábamos un mayor arrizada y un foque, los cuales iban propiamente ubicados para una empopada.., pero claro eso nos llevaba a que tomaba velocidad y orzaba con lo que nos ocasionaba un viraje violento, y vuelta a tratar de ubicarlo en posición nuevamente...
Finalmente con el sistema de corte y prueba fuimos aprendiendo que si achicábamos enrollando el foque hasta cierta dimensión.., pudimos lograr que guiñando un poco en forma de sierra, lleváramos un rumbo en dirección correcta. Para todo esto se había hecho ya casi de noche, mas rápido que lo común por lo nublado de la tormenta, por lo que buscamos refugio luego de unas millas en un canal transversal de los muchos que tiene nuestro estuario al costado del gran canal principal.. Logrando llegar a la costa de uno de ellos , mejor ubicado contra el viento que seguía soplando, donde fondeamos para pasar la noche y a la mañana siguiente, con los elementos de a bordo que siempre llevaba para una reparación de emergencia poder salir del paso. Cosa que felizmente se dio y pudimos reparar y luego seguir viaje hasta nuestro club, donde llegamos satisfactoriamente, en un día como suele ser después de una tormenta, hermoso soleado y con el viento perfecto para nuestro viaje.
En nuestro caso, al tiempo apliqué por las dudas, una aplicación que vi en un artículo de una de nuestras revistas náuticas, de una navegante argentino con un problema similar, pero navegando en el Canal de la Mancha, el que ante el problema tenía la solución en un largo y fuerte remo que llevaba estibado a bordo sobre una de las bordas y un tolette a popa para poder llevarlo como emergencia, pudiendo salir del paso eficazmente en ese lugar con un mar, que de seguro era mas receloso que el que conocimos en nuestra aventura.
Cordial saludo.
HWB.-
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