Por Miguelar. El fué el que me pinchó para entrar. Yo le veía entusiasmado con la Taberna pero me resistía a entrar porque esto de los foros, los chats, etc etc no iba conmigo... ¡Quien lo iba a decir!
La realidad es que estaba preparando el Capitán de Yate y no hacía más que preguntarle y preguntarle.
"Entra en la Taberna... ellos te van a ayudar mejor que yo", me dijo. Fue una hábil maniobra para dejar de responder a mis inagotable fuente de dudas pero que funcionó.
El recibimiento fué tan caluroso... no me rompieron ningún taburete en el lomo, como a windi, sino todo lo contrario... que no pude por menos de quedarme a tomar una cerveza. Y ya se sabe, las cervezas se toman de cuatro en cuatro
