No pedriría un crédito para comprar un barco. Cuestión de mentalidad.
En mi caso actual compré, con ahorros, un buen barco usado y mal mantenido por un precio inferior al normal para el tipo de barco, precisamente por estar muy mal mantenido.
Durante los dos primeros años, casi tres, estuve recuperando su nivel y gastando en mantenimiento y reparaciones: una vela de proa nueva, revisión profunda de motor, reparación de hélice de proa, líneas de vida, recuperación de electrónica, circuito de gennaker, cambio de cabullería, actualización de todas las revisiones et cetera, et cetera, et cetera.
Como el barco funcionaba desde el primer día fuí adecuando el gasto a mi capacidad de ahorro, de forma que el propio barco hizo la función de banco. Ahora, las amortizaciones/reparaciones las pagué yo, claro.
Al tercer año el barco estuvo y sigue estando perfecto. En el nivel que yo quería.
