Este hilo me ha hecho recordar una imagen que pone los pelos de punta. Hace unos cuantos años, fué en el campo del Español creo, un energúmeno descerebrado disparó un cohete naútico y el aparato fué de una grada a la de enfrente y se empotró en el pecho de un niño.
La imagen que se vió en la televisión del crío con un chorro de chispas saliéndole del cuerpo y su padre sentado junto al él desesperado es de las que te quitan el sueño.
Y aún sigue habiendo gente que considera estos artilugios como petardos de feria.
Edito:
http://elpais.com/diario/1992/03/16/...03_850215.html