Una de las canciones de la película "La Jaula Dorada" que vi casi por casualidad... Y salí del cine con la sensación de haber pasado un rato buenísimo y con unas ganas tremendas de pirarme a Portugal, a deambular por alguno de esos bares medio canallas de Coimbra o Lisboa en los que todavía, con un poco de complicidad, puedes hacerte a la idea de que el fado que están cantando... no suena para ti.
Saúde,
