Me alegro por el desenlace, lamentablemente no basta con memorizar los teléfonos, a los chavales no les suelen tomar en serio.
Mi hija ha presenciado varias llamadas a la policia local, en ciudades diferentes, por intoxicaciones etilicas de menores y cuesta mucho hacerse creer, salvo que llame un adulto.
No lo termino de entender ya que si se comprueba que la llamada es falsa se dispone del número desde el que se hizo la llamada para tomar las acciones sancionadoras necesarias.
