Generalmente la alarma se activa cuando la maniobra de fondeo ha terminado y se comprueba que ha sido exitosa, todo está tranquilo, como se esperaba y sin colisionar con nada ni nadie. Entonces es cuando se suele activar la alarma.
Si consideramos que el barco está con la línea de fondeo totalmente estirada, en los primeros
60 grados de borneo ya nos separamos de nuestro origen la misma distancia que la longitud de la línea de fondeo. Sin garreo, la máxima separación correspondería a un borneo de
180 grados que serían dos longitudes de línea de fondeo. Osea que en condiciones de no garreo nos podríamos separar hasta dos veces la línea de fondeo.
Lo que pongamos en la alarma es una cuestión que depende del entorno. Si no hubiera nada ni nadie que nos impidiera el borneo libremente, la distancia de la alarma podría ser dos veces la línea de fondeo, pero frecuentemente yo prefiero poner algo menos ya que los lugares de fondeo suelen ser más complicados que el espacio libre. Por otro lado es preferible que la alarma suene sin necesidad a que no suene cuando debería hacerlo.
Concretando: Si las condiciones lo permiten, pienso que lo más adecuado sería entre 1 y 2 longitudes de línea de fondeo.
