Jardivi, ese niño por suerte aprendió de lo que las palabras no enseñan..
Me lo imagino amarrado a la bitácora..pobre hijo..
En cuanto a la mala pasada de tu relato ya decía el sabio ateniense:
"Entre hombre y hombre no hay gran diferencia. La superioridad consiste en aprovechar las lecciones de la experiencia."
