Unas buenas Jarras para todos

Aunque no intervengo mucho, sí os leo con frecuencia. Espero escribir en más ocasiones, ahora que me he animado a participar en la primera regata con el Coveliño. Una gran idea esto de los menores de 23 pies, sobre todo por la emoción que tiene correr en tiempo real.
El Coveliño es un AD 700 reconvertido en Mintitransat, es decir, un barco de 7 m al que, entre otras cosas, le han hecho recta la proa para encajarlo en los 6,50 que ahora mide para participar en la Minitransat del año 1989. Un temporal hizo que entrara en la Ria de Vigo, y aquí se quedó.
Pues bien; en la regata del sábado, había un claro rival a batir (¿hace falta decir quién?): pues no hay manera. Con las condiciones duras que hubo, al Coveliño le faltaba patrón, o más bien al patrón le faltaban otras cosas.
La salida, sin complicarme la vida, algo retrasado. A la altura de la Borneira alcanzo a Bob, que con la buena maniobra que había hecho, me pareció extraño atraparlo. Estaba claro que algo se había roto. Ha sido una lástima.
En la ceñida hacia Subrido, consigo adelantarle al Coco, que llevaba demasiada vela y le costaba más ceñir. Yo con la mayor rizada y foque iba aguantando un poco mejor.
Otra cosa distinta era atrapar a Salaíño. Había salido muy bien delante de los de nuestras esloras (algún 40 pies). Dos minutos y pico por delante en la virada de Subrido, y mantuvimos la distancia en Bondaña. En el tramo hacia Tofiño conseguimos recortar algo, pero no fué suficiente. En la llegada, en segunda posición con un minuto de diferencia.
Yo, encantado con el resultado, pero con el objetivo en el punto de mira, je, je, je.
Nos vemos en la próxima. Ha sido un placer.
Saludos,
Lucas.