Leído en dos sesiones.... Ante todo decir que, cuando estaba a la venta en esta santa Taberna, cada día iba a ver la página del Gulich, me gustaba mucho el aspecto que tenía!... Qué envidia!: por cómo escribes, por cómo vives, y por tener las narices de hacer realidad tu sueño. Felicidades... por todo eso!, y gracias. Gran relato.

