Desde aquella kedada en que Altair nos trajo la noticia de tu salud había recibido un duro golpe que te impedía venir, tuve la esperanza de que en la siguiente podríamos brindar en persona, que no están los tiempos como para dejar pasar la ocasión de disfrutar de las buenas personas que con cuentagotas nos pone delante la vida. Nunca imaginé que el brindis pendiente sería con ocasión de que largases amarras por última vez.
Por tí, Pitufo_marino
No te perderás, pues hablabas de tú a las estrellas.