
perdon .....

Continuo....
El golpe de mar nos alcanzo como era de esperar y varias toneladas de agua llenaron la cubierta escorando y arrastrando al barco,alguna se colo hacia el motor y el resto lentamente iba saliendo por los trancaniles,las cestas del palangre estaban amontonadas hacia proa y nosotros entre ellas.
Picamos los aparejos y dando avante salimos de allí asta coger mas agua sin mas problema, las aguas estaban muy revueltas y no teníamos ningún tipo de filtro antes del motor y el patrón decidió abandonar los aparejos y salir de allí ante una posible averiá.
El barco aguanto y recupero de maravilla,era un barco de 12 metros y 14 toneladas todo construido en Tea por el mejor carpintero de ribeira que jamas haya existido,estaba amarrado a mas no poder,apenas separaba una cuarta entre cuaderna y cuaderna,había sido construido con mimo y tiempo sin prisas y sin reparar en gastos.
Panzudo y valiente había resistido ya dos varadas en la costa y varios toques en bajos,nos trajo de vuelta días en los que cada pantocazo era como un golpe de un gigante, que con todas sus fuerzas lo golpeaba durante horas,montaba poco motor un diter de 60 cv que lo movía como mucho a 6-7 nudos,pero era un tractor,como un remolcador podía con todo,solo tenia un defecto y era su mal gobierno,había que jugar con la marcha atrás para no eternizarse en las maniobras de virado.
Yo tenia 17-18 años en el puente iba mi padre el patrón y en cubierta mi tío y otro marinero del pueblo.
Se puede decir que fue mi tío el que sobre la cubierta me enseño, con mas de 50 años era impresionante su aguante días de mal tiempo tirando de las redes desde las tres de la madrugada asta las ocho de la noche,días en los que embarrabas de merluza y el no paraba tiraba y cuando te reventabas el seguía tirando por ti,despescaba en un segundo una merluza envuelta en las redes que yo no daba quitado y las limpiaba manejando el cuchillo como un carnicero,siempre de buen humor y de broma y con su eterna botella de vino y el pitillo en la comisura de los labios nunca,nunca bebía agua decía que le hacia mal que la ultima vez que la probo casi se muere.
Cuando me mareaba cuando empece el venia e intentaba darme vino y me echaba el humo del pitillo a la cara asta hacerme vomitar,cuando las manos te sangraban de pasar muchas horas sacando y limpiando merluza el te las restregaba en sal,así se te pondrán duras decía entre risas.
Nunca dormía siempre estaba atento a todo y nunca se quejaba por nada solo si le faltaba el vino,venia del bacalao donde había pasado muchos años y siempre nos decía cuando nos quejábamos:
-Niñas, esto es jugar a las casitas y soltaba una risotada riéndose de su chiste como siempre solía hacer.
Con los años intente ser mejor que el y solo lo conseguí a un oficio al percebe y solo porque era un viejo y yo un chavalin,aunque dios te libre de decirle que estaba mayor.
Con el,con ellos, pase mil noches,mil días,mil batallas ganadas a la mar en aquel esplendido barco de madera marinero como el solo,en la mejor compañía del mundo,echo mucho de menos aquellos días, aunque fuesen tan duros.
Aquellos años me forjaron,sobre aquella cubierta salí del cascaron y aun con las cascaras en el culo comencé a andar arropado por los que para mi eran los mejores mariñeros del mundo,aprendí a no tener miedo a la mar en su compañía estuviese el mar como estuviese y pasase lo que pasase.
Cuando colgado al percebe me sujetaban el cabo sabia que nada podía sucederme y cuando entramos en medio de un temporal que cerraba la ria tampoco,que podía sucederse en medio de sus hijos.
Ahora todo es distinto,sin saberlo había disfrutado unos años, de los últimos hijos que le quedaban a la mar.
Boa proa camaradas.
