A ver, que creo que no soy nada sospechoso.

Aparece un don nadie, que lo conocen en su casa, a la hora de comer y cuatro amiguetes de cañas y publicaciones "colectivas" que es como el mural de fin de curso en 5ª de EGB, ya machuchito para ir de "enfant terrible", por mas que sea el ojito derecho de su madre, de su abuela Pilar, y Dña. Concha, la vecina del quinto que le invitaba a tigretones hace casi 40 años.
Y como ya no liga ni en las manis de los de Podemos, se nos disfraza de "progre" cutre, y lejos de desarrollar nada brillante, busca un cuerpo a cuerpo con un tipo legal, y cabron, con dos cojones y todos sus derechos para ver si el morlaco le embiste y sale en los papeles, mas alla de su esquela, y tiene por el duelo, el minuto de gloria que la limitación de su capacidad le impide.
Se presenta el personaje como crítico, osease, frustrado de lo que no puedo hacer, ( antes de discutirme presentadme por amor de dios, niño o niña alguna que quiera ser critico de actores, de modelos, de futbol o de astronautas) es decir, saco de resentidos donde tienen cabida quienes no alcanzan mas, y provoca llamando a la "seño" de lo ahora políticamente correcto, capa mágica de donde encuentran cobijo los Pedoman y compañía, aquellos que hacen del regüeldo intelectualidad y confunden, por pareja sensación, retortijón con idea.
Ale chavalote, ya has intentado tu minuto de gloria. Ahora intenta ser recordado por algo mas que tu envidia. Y mientras, nos harias risa si fueramos tan crueles como tu, solo la piedad, que tal vez no merezcas, pero que junto con mi orgullo me impide enfangarme, hace que no siga.
Si crees que vales lo que tus enemigos, evitan que ellos te consideren patético. Y si lo intentas, por lo menos llega al ridículo, sigue estudiando, y da menos clases, que no estas para eso.