No hay nada como un cruce con un barco rápido que te pasa rozando. Si ves velas negras y pies colgando, lo mejor es, o virar fuera de su rumbo y verlo pasar con envidia o, si es tarde, mantener la linea y disfrutar de como pasa rozando, saludandoles con cara de envidia. Creo que la cara de envidia compensa los pocos segundos que se pierden en el cruce
