Muchas gracias de parte de Rufino, se hace querer en la Taberna donde tiene much@s admiradores y allí donde lo conocen.
Aunque aún tiene que tomar unos medicamentos para la reducción de la próstata, él se encuentra alegre como siempre y aún dará muchas alegrías con sus aventuras.
Todos nos hacemos mayores pero a él la vida le corre un poco más deprisa, pronto cumplirá la década y será muy duro despedirse de este entrañable y fiel compañero de viaje.
Saludos
