Verano, el puerto a reventar de gente, vecino de pantalan un Formosa de charter-paseos lleno de guiris.
Embarcan mis invitados, aun más espectación en el muelle.
Reina la tranquilidad dentro de mi, motor arrancado, observo el viento y pido a uno de mis amigos (era una familia al completo ) que suelte amarras.
Atrás suave, saludos a los vecinos, risas con los paseantes, todo perfecto... y de pronto BAM! la proa empieza a caer a babor, la proa choca con el Formosa, la proa empieza a "tunear" la regala del Formosa... gritos y exclamaciones en los clientes del charter..."oh my god!"
Mi inexperiencia me dice: "te falta gobierno!" asi que golpe de gas, otro golpe y por fin mi proa deja la suya por estribor, pero sigo virando inexplicablemente...
Por fin una voz sabia, la del capitan del Formosa, exclama: "el muerto!!!"
Efectivamente, seguia amarrado al muerto de proa. Punto muerto, lo libero y ni me creo que no se haya enrollado el cabo en la helice... ahora si, proa a la mar y aplausos del respetable.
Me costó un rato conseguir la confianza de mis amigos y que disfrutaran de la salida.
Grande el capitán, mi vecino, cuando amarré de vuelta: "son cosas que pasan, ya irás aprendiendo"
