Es sorprendente dar con una empresa que mencione siquiera le existencia de principios éticos y más aún que aspire a regirse por ellos.


Ahora bien, leyendo sus condiciones de servicio, me pareció ver que sólo puedes mantener durmiente tu tarjeta SIM, sin pagar mensualidades, durante un total de tres meses al año. El resto se paga a 8,3€ si no se sobrepasan los consumos mínimos.
Para llevar conexión en el barco durante el verano, que hago viajes largos, la opción de las prepago de datos supera con creces a Pepephone, pues sólo necesito acordarme de hacerle una recarga 6 meses después y otra para comprar los bonos de internet al inicio del siguiente verano.
En el peor de los casos, olvido recargar la terjeta, llega el verano, la tiro, compro otra y por 15€ estaría conectado de nuevo.
Mantener la de contrato me cuesta cinco veces más.
