Hay que de aventuras y que buenas experiencias...
El viernes noche cenamos con un amigos después de un dia agotador de preparaciones, además con nosotros venían unos amigos que llegaron a las 3.00 AM
A las 5.00 AM salíamos por la bocana del puerto de aguadulce, mi harmony 38, un Fisrt 50 y un Oceanis 52, los tres en conserva y conectados por el canal 14.
Sacamos el genova ya que había una brisita de levante que nos portaba y hacer millas.
Mis compis de conserva me iban esperando un poco, pero a mi me daba miedo forzar mucho el motor, iba a un 70 % de su potencia con una velocidad 6.5-7Kn.
Al amanecer empezábamos a cruzar el cabo de Gata, y fuimos costeando un rato y decidiendo donde íbamos a fijar nuestro destino final.
A lo largo de la tarde fue aumentando el viento y las olas, olas por encima de metro y medio o dos metros y un viento de popa de entre 18-20 nudos.
Como buen novato mi mayor miedo la traslachuda involuntaria, además me veía obligado a ir con el motor conectado para poder seguir a mis compis de conserva y hacer un velocidad medio decente por encima de los 7 nudos.
Creo que me porte como un campeón, sin grandes aventuras pero soportando esas la navegación fue no agradale pero si entretenida.
El unico barco que nos cruzamos en toda la travesia, parecía que navegaba en otro mar por los pantocazos que pegaba.
Al final la primera noche la pudimos hacer en el RCNR de Cartagena.
Dia 2. Salida de Cartagena a las 8.00 am. viento de poniente igual y rumbo a Marina Greenwich en Alicante, aquí la cosa se pone un poquito mas complicada, las olas siguen por encima de metro y medio dos metros, navegando entre largos y empopadas, e intentando mantener el ritmo de mis compis de travesia, para no retrasarlos pongo de nuevo motor de ayuda. A la vista sólo el genova de mis compañeros parece ya mayor que mi vela mayor.
Asi las cosas motor de nuevo para darle un poco mas de alegría, y comienza la fiesta... momentos increíbles como llegar a ver en el GPS 11,4 nudos en el momento de surfear la ola, pero en la caída y succión del mar haciendo milagros por mantener la dichosa botavara en su lugar, a la segunda trasluchada se rompe el lazy bag....
A esto que cuando se rompe reduzco un poco el trapo y perdemos comunicación con mis compis. Ellos que incluso vuelven ( me han cuidado mucho

) a ver si me había ocurrido algo, y tengo en mi cabeza grabada la imagen de la orzada que hace el oceanis 52 mientras se acerca a mi enseñándome parte de su hermosa quilla. Gracias a que su patrón, navegante experimentado resuelve de inmediato la situación.
Cuando empieza a caer un poco el viento, y armado de mi arnes ya que con las olas era un trabajo de equilibristas me voy a intentar arreglar el desastre del lazy, cuando estoy en cubierta me aparecen los chicos de verde con su patrullera, haciéndome un poquito mas de olitas por el través.
Tras muchas pero que muchas olas, atracamos en Marina Greenwich a las 22.00, al llegar exhaustos teníamos que recoger la maletas e iniciar el viaje de vuelta a Almeria, allí estaban los chichos de verde para hacernos ( bueno a mi es ya la tercera vez este verano) la dichosa inspección¡¡¡. El marinero esperando la documentación, el Guardia civil en el barco y la parienta pegándote la bronca por lo desornado que traías el barco, fue entonces y solo entonces cuando comprendí lo agusto que se estaba en la mar....