Me parece muy aventurado sacar conclusiones sobre la conveniencia o no de abandonar el barco con la poca información que tenemos.
Por el rescate del patrón

Y aunque, una vez tengamos esa información, alguien opine que la decisión es errónea, la decisión es del patrón que tiene derecho a equivocarse. No equivocarse nunca debe de ser aburridísimo

En cualquier caso, quedarse sin timón a 300 millas de la costa no debe ser agradable ni fácil.