La educación, como la inteligencia, son bienes muy bien repartidos. Todos estamos contentos con la que tenemos.
Creo que todos somos maleducados en algunas ocasiones.
Quien no haya fondeado demasiado cerca de alguien y por pereza no se haya movido, quien no se haya despistado un rato mas largo de lo deseable al timón y haya pasado demasiado cerca de alguien, quien no haya levantado la voz mas de la cuenta a un vecino, tripulante, marinero, o patrón de otra embarcación, quien no haya... es que ha navegado poco. Pero el que no navega no la caga, y los que sí navegamos la cagamos. Yo he hecho todo eso. Y también algunas de las cosas que dice mascafe, quizá no todas, pero algunas sí. Y lo peor es que me temo que volveré a hacerlo.
El problema, creo yo, es el alcance de nuestras cagadas. Los traperos tenemos la capacidad de molestar al que tenemos cerca. Y como somos humanos la cagamos a veces y molestamos, no solo navegando. Los camioneros además pueden molestar a los que están tan lejos que no se oyen las voces. Las olas de un velero no llegan a olas; las olas de un camión menean a mucha distancia. Para mi esa es la única diferencia. Por lo demás la cagamos todos, y más a menudo de lo que nos gustaría reconocer. Creo que una cagada mía molesta a un barco, si es muy gorda a dos o tres... Pero las olas de un camión molestan a todos los que hay a su alrededor, veleros y camiones incluidos. Lo que me sorprende, y no entiendo, es que después de sufrir los meneos provocados por otros ávidos consumidores de gasoil, no aprendan lo molesto que es ver caer los mejillones en escabeche sobre la cubierta y no intenten ser mejores que quién se los tiró a ellos
