Creo desacertado incardinar los malos hábitos en el grupo de veleristas o en el de los que navegan a motor.
Quizás el problema es que la falta de experiencia lleva muchas veces, precisamente por esto y por falta de tacto, a incurrir en prácticas y conductas que se pueden considerar incívicas y faltadas de educación.
Estadísticamente hay muchísima gente que cuándo se acerca a la naútica ya madura y sin haber tenido la experiencia de navegar de joven en veleros, ya elige directamente una motora, lo que nos lleva a deducir que hay más novatos al mando de una motora que llevando un velero, y ello se nota.
Dicho ésto, mi mayor respeto hacia los buenos navegantes, cualquiera que sea su elección.
Saludos. Cordiales y mis mejores deseos de las mejores singladuras a los de ambas opciones

