Re: El hilo didáctico de las cagadas y pifias
Bueno, ésta es de hoy...
Resulta que en el Pantalán 1 del Por Olímpic (el de los barcos pequeñines) nos han puesto de todo... al lado tengo tres barquitas de alquiler. Un poco más atrás están los J80 de un club de navegación. Y después, las motos de agua de alquiler y las lanchas del parasailing y los arrastrables... total, que entre todos estos y los particulares que estamos en ese pantalán, van a tener que poner a un marinero con un silbato para que dirija el tráfico.
Mi amarre está justo donde el canal principal llega al pantalán, o sea que ni siquiera tengo que virar: llego por el canal, apunto bien y... ¡adentro!. Mi maniobra habitual es ir a puntita de gas a medida que me voy acercando, y, los últimos metros, dejar punto muerto e ir dando pequeños golpes atrás al acelerador para frenarme.
Bueno, pues cuando ya estoy a menos de una eslora de mi amarre, veo que por el canal sale uno de los J80 del club de navegación. Yo creo que mi maniobra estaba muy clara, pero los del J80 no hacen nada: no cambian el rumbo, no cortan el gas, no dan atrás, ¡nada!. Yo pensé que si paraba o intentaba cambiar el rumbo, la colisión era segura, así que decidí seguir con el gas puesto, a la misma velocidad a la que iba y, en cuanto mi popa hubiera librado la proa del J80, dar fuerte atrás para frenarme.
Total, la primera parte de la maniobra, bien, pero, en el momento de dar atrás... pop, pop, pop, el motor se cala... y ¡PLAF! proa contra el pantalán y la pintura de la roda al carallo (otra vez). Por cierto, ¿a quien se le ocurrió poner esos perfiles de hierro afilado reforzando los bordes de los pantalanes? ¿No podían haberlos puesto lisos o un poco redondeados?
Analizando las cosas con calma, hay dos cosas que puede hacer mejor: la primera fue no haber caído cuando, en el canal, me crucé con otro J80 del club de navegación: siempre salen en parejas, como la Guardia Civil, o sea que tendría que haberme esperado que detrás vendría otro.
La segunda fue que, cuando llevo el motor al mínimo de revoluciones con la marcha engranada, va incluso un poco por debajo del ralentí. Y tengo comprobado que en esa situación, para cambiar de marcha, agradece que primero ponga punto muerto, lo deje un par de segundos, y luego engrane la marcha contraria. Pero es que esta vez, no había tiempo, había que dar atrás ¡ya! y fuerte para frenar el barco... pero al hacerlo así, lo ahogué y se caló.
Lo único positivo es que, esta vez, la pintura de la roda me ha durado casi hasta Agosto... otros años, para Abril o Mayo ya le he dado algún golpecito a la proa...
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