Pues yo también he renunciado al orden y al concierto. Lo único que tengo siempre a mano, justo en el pozo popel, es la cizalla y la palanca de la bomba (después de ver "cuando todo está perdido", claro). En el pañol de estribor, profundo y enorme porque sirve de acceso al motor) tengo arriba las amarras y las defensas y el bichero. Debajo, desde una lancha hinchable hasta una mesita plegable, pasando por un cedazo y todo tipo de cables y conexiones eléctricas en desuso (he pasado por una docena de puertos), más alguna cosas que no recuerdo... En la cabina, la almiranta anunció que iba a poner orden

Empezó y cuando descubrió una bolsa con espiches, muy sucia y rota, y me dijo que iba a tirar esos tapones viejos y que para qué quería unos trozos de persiana de plástico (textual) y le explique su uso en la mayor... no volvió a intentarlo.
