Buenas noches, buen rollo y una ronda para los cofrades
Yo también soy de la escuela de timonear a mano en cuanto la cosa se pone un poco fea, con ola incómoda y rachas. No necesariamente tiene que llegar a F8. El piloto automático es muy exacto y obediente, pero va por detrás de los acontecimientos cuando sopla mucho y hay bastante mar, ni pincha ni arriba ante una racha y lo que si hace muy bien es irse de orzada o arribada (según rumbo) si la racha es muy fuerte.
Así que salvo que navegue en solitario que no es mi caso y sean muchas las millas por tragar, yo prefiero timonear por turnos y llevar alguien siempre a la mayor, escota en mano, también por turnos.
Porque aunque sea con 3 rizos, creo que la mayor es de mucha ayuda combinada con un trapito en proa. Una trinqueta para vientos duros, o en su defecto un tormentín, mucho mejor que un trocito de génova.
Yo hace unos 12 años tuve una mala experiencia con un génova (un trozo fuera solamente) en una tormenta, no prevista por ningún parte. El tambor del enrollador rompió de repente, se hizo pedazos y salió toda la vela de golpe, en mitad de un temporal con 43 nudos de real y a las 2,00 a.m.
Sólo puedo decir que llegar a proa para arriar aquel génova fue una auténtica odisea, a gatas, por supuesto, amarrados a lo que encontrábamos, fuera línea de vida o no, con más miedo que vergüenza y bajo un manto de agua salada y también dulce por la incesante lluvia que caía en aquellos momentos. No sé quien lo pasó peor, si los dos que fuimos a proa para arriar el maldito génova, o los que intentaban, en vano, desde la bañera, alumbrarnos y localizarnos bajo el agua.
Finalmente lo logramos, no sin esfuerzo y a la media hora o algo así comenzó a bajar algo el viento (30-35 nudos muy racheados) para llegar hasta Formentera con 30 nudos casi constantes (olvidé decir que zarpamos desde Denia), ayudados por el motor y la mayor con 3 rizos porque no había nada para poner en proa.
No he vuelto a usar un génova a medias, y menos si sopla de lo lindo. Luego, en barcos mayor eslora (el otro fue un 43 pies), siempre hemos usado trinqueta para vientos duros cuando sopla mucho.
Esa fue una de mis experiencias "tormentosas", nunca mejor dicho. Lo mejor como siempre en estos casos, fue poder llegar a la Taberna para contarlo.
Saludos y la "penul" para todos, ¡¡Tabernero, por favor!!
