Extraido (texto) de ABC
En 1922 entró en servicio el Dédalo, primer portaaeronaves de la Armada Española. Un portahidroaviones que llegó a nuestra Marina de una manera cuanto menos curiosa. Como resultado de las indemnizaciones que Alemania tenía que pagar a España por el hundimiento de mercantes españoles durante la I Guerra Mundial, España recibió seis cargueros. Uno de ellos, el Neunfels, construido en los los astilleros británicos de Swan Hunter, se renombró como España nº 6 y se incorporó a la Armada en 1921. Los astilleros barceloneses Vulcano lo terminaron de convertir en el primer buque español de transporte de aeronaves. Estaba capacitado para transportar hasta 20 hidroaviones y un dirigible.
Su acción más destacada fue en el desembarco de Alhucemas. En el ataque aéreo previo al desembarco, intervino de manera notable el dirigible del buque Dédalo, que regresó a su base con 27 impactos de bala. De su cubierta despegó por primera vez un avión de alas rotatorias, uno de los autogiros de La Cierva. Dado de baja en 1936, la Guerra Civil alargó su vida hasta que en 1940 se hundió.
Fue el primero los escasos buques portaaeronaves que ha tenido nuestra Armada: el primer Dédalo (1922-1940), su sustituto el también Dédalo (1967-1989), el Príncipe de Asturias (1988-2013) y el único actualmente en servicio, el Juan Carlos I (2010).
