Este problema se ha agudizado con la crisis, pero todos sabemos de barcos que en otras circunstancias económicas acababan pudriendose en los náuticos, por las circunstancias más variadas ( armadores desaparecidos, divorcios, etc)
Lo mismo ocurre con lo barcos confiscados por tráfico de drogas. Los procesos judiciales son tan lentos, que en la mayoría de los casos, los barcos acaban expoliados o destrozados por la falta de cuidados y mantenimiento.
No soy jurista, pero creo que la ley permite a los jueces, nombrar depositarios que se hagan cargo de estos barcos, cobrandose los gastos en el momento de la subasta.
De esa forma, aunque el proceso tardara mucho tiempo, el bien estaría cuidado y tendría valor a la hora de la subasta.
Considero que los jueces son conscientes de ese problema, pero creo que no hay depositarios expertos en temas marítimos, para que los juzgados les puedan asignar el cuidado de los barcos,
Quizás no sería mala idea que aquellas personas - como los cofrades que participan en este hilo- que disponen del tiempo y los mínimos recursos para mantener el barco y contratar un seguro, se organizarán para postularse en los juzgados costeros que se ocupan de estos procesos. Es posible que algunos cofrades más conocedores yo de las cuestiones judiciales, pudieran orientar a estos potenciales depositarios para que su ofrecimiento tuviera posibilidades de ser tenido en cuenta. Estoy seguro que con un poco de organización y buena voluntad, muchos barcos se salvarían, generando compensaciones para los acreedores y acceso a la náutica a muchas aficionados con tiempo, pero escasos recursos para hacerse con un barco en buen estado,
