Esta claro que todos tenemos peleas en verano con otros barcos, pero hay un principio inviolable:
nunca se toca el barco del vecino, ni ninguno de sus apéndices, amarras o anclas
Cuando se incumplen estas leyes creo que hemos llegado a la degradación total de las buenas formas marineras y del "Yachting" al más puro estilo inglés; nunca perder las formas. Esto se parece cada vez más a la jungla del asfalto, al camping de medio pelo o a la lucha por clavar la sombrilla en la playa de Benidorm en hora punta. En fin, una historia triste. El que quiera conocerla que
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Buen verano a todos

