El sistema de concesión funciona si existe transparencia y fiscalización de que el principal beneficiario es el bien común.
Esto por desgracia es más bien escaso ultimamente. Monocultivos como el que citas del mejillón están repercutiendo negativamente en la riqueza global de las rías. Se han pasado con el volumen de producción permitido y se echan en falta medidas correctoras como sería una obligatoria limpieza de los fondos, por ejemplo, o el uso exclusivo de materiales respetuosos con el medio.
Hay una discusión muy viva sobre si el neolítico fue positivo o negativo para la humanidad. Para mi en el mar está la esperanza de que tal vez algún día dejemos de creernos diosecillos y volvamos a ser recolectores conscientes...

Los datos que tengo de la acuicultura son del 2006, cuando era el 36% de la producción mundial (incluye las especies de agua dulce que son mayoritarias en cuanto a peces).. pero el impacto de esta producción también habría que valorarlo (los manglares están desapareciendo en todo el mundo para cultivar langostino y camarón) y hay zonas como Chile en las que el impacto de las jaulas de salmones sobre la pesca local es brutal.. Nuevamente estamos ante la privatización y muchas veces especulación...
Y cuando la concesión incluye la destrucción irreversible de la costa, creo que ya hay poco bien común que defender..
El tema es tela...
